CÓMO EVITAR LAS MALAS COMPAÑÍAS

 

Los problemas en el entorno social de nuestros hijos suelen comenzar en la adolescencia. Es cuando sienten la necesidad de pertenecer a un grupo con el que identificarse y ese grupo acaba siendo más importante que  la familia.

 

El problema real no es que el grupo de amigos sea más importante que la familia, sino lo que nuestro hijo pueda aprender de ese grupo.

 

No podemos prohibir que frecuente a sus amigos, porque nos mentiría y se aferraría a ellos aún más.

 

 

 

¿Cómo controlar el entorno social de nuestro hijo?

 

 

 

  1. Podemos proponerle opciones, otras actividades que le tienten, mostrarle otros entornos que nos sean los del grupo

 

  1. Establecer normas estrictas, sobre todo en lo que se refiere a los horarios, independientemente de lo que hagan sus amigos

 

  1. Si no cumple las normas, les quitaremos algún privilegio

 

  1. Es aconsejable saber cuáles son las compañías que frecuentan, no se trata de espiarles, pero sí de hacer seguimiento en las redes sociales con el fin de conocerles más o invitarles a casa a merendar o a ver una película para ver cómo se comportan, cómo hablan…

 

  1. Mantener una buena comunicación con nuestro hijo para analizar juntos las situaciones conflictivas

 

  1. Incentivarle para que sea él mismo quien decida lo que le conviene

 

  1. Hacerle comprender las cosas que pueden pasarle si está en malas compañías

 

  1. Brindarles oportunidades para hacer nuevos amigos

 

 

 

 

FUENTE:          “Edúcame bien” de Montse Domènech (psicóloga)

 

 

 

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