DEL MONÓLOGO AL DIÁLOGO

 

Los adolescentes se muestran bastante esquivos a mantener una conversación con sus padres y menos aún a permanecer delate mientras estos  les echan la charla.

 

¿Cómo podemos los padres hacer que acepten conversar con nosotros?

 

A continuación exponemos algunas tácticas de aproximación que no sólo  ayudarán a que nos escuchen, sino incluso facilitarán que intervengan en la conversación.

 

 

 

Construyendo diálogo

 

 

 

  1. Evite anunciar que tienen que hablar, con esto sólo consigue que se ponga en alerta y  recurra a distintas excusas para evitar el encuentro

 

  1. Aproveche un programa televisivo que estén viendo o un comentario de un adolescente sobre el tema que le preocupa

 

  1. Cuanto más comprometedora sea la información que quiere obtener de su hijo, más imparcial debe percibirle y más casual debe parecer el inicio de la conversación

 

  1. Evite contar batallitas, el adolescente lo percibirá como una arenga sobre las buenas costumbres

 

  1. Si su hijo tiene dudas, está confundido o no se atreve a contarle algo que hizo mal por miedo a sus reproches, esta sería una buena oportunidad para hablarle de usted cuando tenía su edad, de sus propias dudas, miedos o aquellos errores que cometió y de los que aprendió. Háblele de lo que le pueda acercar a él

 

  1. Si las ideas de su hijo son peligrosas o erróneas, evite corregirle bruscamente o  con tono severo. Si se siente atacado intentará defenderse y no tomará consciencia de los riesgos que tiene su forma de pensar

 

  1. Mantenga una conversación relajada y en un tono natural

 

  1. Escuche hasta el final la exposición de su hijo

 

  1. Intente mediante preguntas y supuestos que sea su hijo el que caiga en la cuenta de los peligros que tiene su forma de actuar

 

 

  1.  Ayúdele a encontrar alternativas y soluciones; que sea él mismo quien valore los pros y los contras, y que finalmente tome la decisión de lo que quiere para sí mismo

 

  1.  Aproveche las conversaciones para conocer a su hijo, en sus opiniones nos desvela su personalidad y su modo de entender y afrontar la vida

 

  1.  No pretenda llevar las riendas de la conversación con sus argumentos, intente posicionarse de igual a igual con él

 

  1. Cuando en una misma frase se une “preocupadísimo” y “beber mucho”, el adolescente reacciona de dos formas:

 

  • Se defiende de forma agresiva al sentirse atacado

 

  • O miente diciendo aquello que sabe que sus padres desean oír

 

  1.  Cuando el adolescente sea pillado en un comportamiento inadecuado, tenemos dos opciones:

 

  • Regañarle severamente y ponerle un castigo ejemplar

 

  • O darle la oportunidad de explicar qué le ha llevado a esa situación

 

  1. Cuando tengamos que hacer una crítica a nuestro hijo, utilice la técnica del sándwich, disminuyendo la carga negativa con  parte positiva:

 

P. Ejm:

 

“Me gusta cómo has decorado el cuarto…”

 

“…pero acordamos que recogerías todos los días tus cosas”

 

“… con lo bien que está tu habitación, si la recoges quedará perfecta”

 

 

 

 

 

 

 

FUENTE: Guía “Cómo convivir con adolescentes” Consejería de Familia y Asuntos Sociales – Dirección General de Familia (Comunidad de Madrid)

 

 

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