TIPOS DE PADRES

 

Dime qué padres tienes y te diré cómo eres….

 

Es normal que los padres tengan sentimientos de miedo, culpa, inutilidad o desesperación. Por eso es importante que en el rol de padres aprendamos a conocernos y a controlar nuestras emociones.

 

Según nos comportemos, esto tendrá unos u otros efectos sobre nuestros hijos.

 

 

 

Tipo de padres

 

 

Comportamiento

 

Efecto sobre los hijos

Perfeccionistas y exigentes

  • Imponen normas rígidas e inflexibles
  • No dan lugar a la argumentación
  • Valoran por encima de todo el cumplimiento de sus normas
  • Les cuesta empatizar evitando el acercamiento emocional
  • No aceptan la crítica por parte de sus hijos o de otras personas
  • Los hijos aprenden a ser dependientes, irresponsables y poco razonadores
  • No hacen las cosas por su consecuencia positiva, sino para evitar el castigo
  • Sólo obedecen frente a la figura autoritaria
  • Los hijos guardan sentimientos de rabia y rencor a sus padres

 

Despreocupados y pasotas

  • Ausencia de normas
  • Falta de apoyo a la hora de resolver conflictos o problemas cotidianos
  • Expresan de forma neutra sus emociones
  • Falta de interés por conocer los valores y gustos de sus hijos
  • Tienden a evitar las conversaciones familiares
  • Hijos egocéntricos, caprichosos y desobedientes
  • No aprenden a compartir
  • Crecen en la ambivalencia, por una parte la sensación positiva de hacer lo que quieren y por otra la falta de protección y cariño que genera el no tener límites a los que aferrarse
  • Estos niños tienden a buscar su referente en amigos o hermanos mayores

Inestables

  • Educan en función de su estado anímico que fluctúa desde la represión y el castigo hasta el diálogo y la permisividad
  • No tienen claro lo que quieren transmitir a sus hijos por lo que se dejan llevar por el sentimiento del momento
  • No valoran las consecuencias que su comportamiento lleva
  • Padres que un día imponen una norma de comportamiento y al día siguiente no le dan valor
  • Los hijos viven desconcertados el día a día
  • Se propicia la inseguridad y la inestabilidad emocional
  • La falta de límites y normas claras, dificulta que los niños conozcan qué se espera de ellos
  • Los hijos no toman en serio este estilo de educación, por lo que no se teme los castigos ni se valoran los elogios

 

Equitativos y democráticos

  • Estos padres exigen a sus hijos en función de las capacidades que ven en ellos
  • A la hora de implantar normas y límites  están abiertos a la negociación
  • Son flexibles tratando de tener en cuenta los intereses, opiniones y necesidades de todos
  • Inculcan la importancia de respetar opiniones contrarias a las propias
  • Suelen ser padres con gran control emocional y con facilidad para expresar adecuadamente sus emociones
  • Son poco proteccionistas y animan a sus hijos a  ser autónomos, estando cerca por si los necesitan
  • Potencia en los niños el sentido crítico y de diálogo
  • Su educación en el valor de la autonomía genera actitudes responsables y de esfuerzo
  • Afrontan las situaciones difíciles  desde el diálogo y la comunicación asertiva
  • Los niños crecen seguros y con gran equilibrio emocional
  • Aprenden a valorarse a sí mismos (autoconcepto) cuando sus padres les pide su opinión y la valoran positivamente

Culpabilizadores, Chantajistas y manipuladores

  • Cuando los padres se sienten incapaces de que sus hijos obedezcan, recurren al chantaje, al soborno o incluso a la culpabilización
  • Estas técnicas “les funciona” para que el niño obedezca, pero de este modo no aprende el por qué se hacen las cosas
  • Cuando un padre se comunica con sus hijos en  términos de culpabilización “Si no vienes es porque ya no nos quieres” o en términos de chantaje y manipulación “si te portas bien te compro el tebeo”
  • Los niños perciben que los sentimientos fluctúan a razón de si hacen la cama o no, cuando los niños deberían de percibir el cariño de sus padres como algo sólido, estable y sin condiciones
  • Las tendencias culpabilizadoras, chantajistas y manipuladoras harán presencia a lo largo de sus vidas laborales y personales
  • Los hijos aprenden el poder de la persuasión para lograr sus objetivos a corto plazo, creando en ellos desestabilidad si no consiguen lo que quieren

Protectores, alarmistas y miedosos

  • El miedo es un sentimiento fácil de transmitir.
  • No hay nada malo en que un padre se preocupe por la seguridad de sus hijos y les advierta de los peligros
  • El problema aparece cuando la protección se convierte en obsesión, la protección en sobreprotección y la preocupación lógica en alarmismo
  • Los seres necesitamos experimentar, ponernos a prueba para comprobar qué somos capaces de hacer
  • Cuando nos enfrentamos a nuevas situaciones, adquirimos nuevas estrategias
  • Los adolescentes que han sido sobreprotegidos, se bloquearán ante situaciones adversas
  • Los niños que no han tenido la oportunidad de comprobar su valía, repercutirá en la  formación de su autoconcepto

 

 

FUENTE: Guía “Cómo convivir con adolescentes” Consejería de Familia y Asuntos Sociales – Dirección General de Familia (Comunidad de Madrid)

 

CONTACTO:

 

quepadres@quepadres.es