LA ENFERMEDAD EN LA FAMILIA

 

 

 

 

  • Cuando la enfermedad entra en una familia provoca desequilibrio  y distintas reacciones por parte de los miembros de la familia

 

  • Se hace necesario reajustar los roles en el grupo familiar  y esto requiere un periodo de adaptación que depende de factores como la personalidad de cada individuo, la naturaleza de la enfermedad, la seguridad o inseguridad que produzca….

 

 

PAUTAS

 

Pautas que NO ayudan

  1. Intentar consolar con frases hechas es un modo de alejarse de la experiencia personal de quien sufre la enfermedad y puede hacer más daño que bien “Podría haber sido peor” “antes o después nos toca a todos”
  2. Evitar moralizar “ya te lo decía yo, si no hubieras…”
  3. Evitar comparaciones con otros
  4. No actuar como médicos, ni medicar sin criterio

 

Pautas que SI ayudan

  1. Centrarse en cómo ayudar para superar las dificultades
  2. Escuchar al enfermo
  3. Comunicarle con nuestras palabras y gestos que comprendemos lo que está viviendo
  4. No juzgar el modo en que siente su mal
  5. No reñirle por sus limitaciones
  6. Ayudar con serenidad a que vea las contradicciones “Dices que quieres estar mejor, pero no quieres tomarte la medicación”

 

 

 

 

¿Hasta dónde hay que  informar al enfermo?

 

  1. Tener en cuenta que el enfermo tiene derecho a no saber lo que padece, siempre y cuando así lo explicite. Durante la realización de las pruebas médicas es un buen momento para hablar claramente y saber qué es lo que el enfermo quiere saber
  2. La mentira es más cruel que la cruda realidad
  3. Cuando no contamos la verdad, creemos que así sufrirán menos, sin embargo es muy difícil vivir una enfermedad terminal sin sufrir

 

 

 

Lo más importante es asegurar al enfermo que le cuidaremos siempre y le daremos lo mejor en cada momento para aliviar al máximo todo tipo de sufrimiento evitable

 

 

 

RIESGOS PARA LOS CUIDADORES

 

  1. Creerse indispensable para el enfermo, no delegando sus cuidados en otros
  2. No aceptar los límites propios  y los del enfermo
  3. No comprender que es normal cansarse y hartarse de manejar esta situación difícil
  4. Poner todo el sentido de la vida en cuidar al enfermo 24 horas al día
  5. Falta de libertad
  6. Mala gestión del duelo y posterior infelicidad al fallecimiento del ser enfermo

 

Pautas de ayuda

 

  1. Aprender a delegar
  2. Dejar que otros también cuiden del enfermo
  3. Hacerse cargo que no siempre podemos con todo y que tenemos limitaciones
  4. Priorización de tareas
  5. Realizar otras actividades lúdicas que nos complazcan
  6. Reservar un tiempo y un espacio para uno mismo

 

 

 

 

 

 

FUENTE CONSULTADA:

Dirección General de Familia Consejería de Familia y Asuntos Sociales  Comunidad de Madrid

CONTACTO:

 

quepadres@quepadres.es