LA FERIA

 

Un buen día, Manuel decidió visitar la feria de la ciudad. Mientras preparaba su viaje, todo aquel vecino con el que se cruzaba le hacía un encargo sin darle un cuarto.

  • Tráeme un sombrero

  • Tráeme un peine – le dijo una mujer

  • Tráeme una vasija

  • Señor, a mí un poco de chocolate

  • Yo una camisa

A todos y cada uno de ellos les respondía con una inclinación de cabeza.

Cuando estaba montando en la mula, y a punto de salir del pueblo, llegó un chiquillo y le dijo:

  • Aquí tengo dos monedas para un pito ¿me quiere usted traer uno?

Y diciendo y haciendo, le puso las monedas en la mano. El hombre se inclinó, guardó el dinero y respondió:

  • Tú pitarás

Y en efecto volvió de la feria, y de todos los encargos no trajo más que el pito.

 

 

 

CONTACTO:

 

quepadres@quepadres.es