LOS ZAPATOS DEL HOMBRE AFORTUNADO

 

 

Hace mucho tiempo, en un reino muy lejano había un rey cuyo poder y riqueza eran tan enormes como profunda su tristeza que cada día le acompañaba. Lo tenía todo y a pesar de ello no se sentía feliz.

 

Un día, anunció que entregaría la mitad de su reino a quien consiguiera devolverle la felicidad.

 

Sabios, magos, curanderos, bufones, campesinos, herreros….todo el mundo se puso a buscar una cura, pero todo fue inútil, nadie sabía cómo hacer feliz a un rey que lo tenía todo.

 

Por palacio apareció un viejo sabio que aseguró tener la respuesta:

 

“Tenéis que encontrar a alguien que en su día a día, se sienta satisfecho con lo que tiene, que muestre siempre una sonrisa sincera en su rostro y que no tenga envidia por las pertenencias de los demás. Cuando le halléis, pedidle sus zapatos y traedlos a palacio. El Rey se pondrá sus zapatos y cuando camine con ellos su mal se pasará”

 

Mensajeros del Rey recorrieron el reino por días y noches, pero resultaba muy difícil cumplir con el encargo: el que era rico, estaba enfermo, el que estaba sano, era pobre, el que no se quejaba de su pareja o de sus hijos, el que tenía tiempo, no tenía trabajo y el que tenía trabajo, se quejaba de lo mal que estaba… al final a todos les faltaba algo para ser felices.

 

Tras muchos días de búsqueda, por fin llegó un mensajero a palacio…había encontrado a un humilde campesino que era un hombre feliz.

 

  • Majestad tenemos una buena y una mala noticia. La buena es que hemos encontrado a un hombre que es verdaderamente feliz, siempre está sonriendo y refleja alegría

 

  • ¿Y cuál es la mala?

 

  • Que no tiene zapatos

 

FUENTE: CUENTOS PARA ENTENDER EL MUNDO de Eloy Moreno

 

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