DECIR "NO" ES FÁCIL SI SABES CÓMO

 

 

Hacer un uso correcto del “NO” no es tarea sencilla. Hay que usarlo en el momento apropiado, de la forma correcta y con la habilidad suficiente, como para que el niño entienda perfectamente nuestro mensaje y además nos vea tan seguros y convencidos, que no insista más.

 

Hay padres a los que les cuesta decir “NO” y otros que abusan de su uso. A los primeros les es más fácil decir sí, que enfrentarse a sus hijos y sus rabietas. En los segundos, el significado del “NO” se pierde.  Tan contraproducente es uno como el otro.

 

Cuando decidimos hacer uso del “NO” este tiene que ser un “NO” rotundo, porque si al final el “NO” se convierte en un “tal vez” o un “SÍ” perderemos toda credibilidad a ojos de nuestros hijos.

 

En el momento del “NO”, ellos querrán argumentar sus razones e intentarán que cambies de opinión. Sin apartar en ningún momento nuestra mirada, dejaremos que acaben su exposición y cuando esperen nuestra respuesta le diremos “Te he escuchado perfectamente, Sandra y ya sabes mi respuesta”. A continuación dejaremos de prestarle atención y nos centraremos ostensiblemente en otra actividad.

 

Los primeros “NO” vendrán acompañados de una gran resistencia por parte de nuestros hijos, pero tranquilos, esta resistencia irá desapareciendo  a medida que nos mostremos firmes y seguros.

 

 

FUENTE CONSULTADA:

Dirección General de Familia Consejería de Familia y Asuntos Sociales  Comunidad de Madrid

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