SI NO QUIERES REPETIR 1.000 VECES LO QUE TIENEN QUE HACER...

 

La repetición es tal vez el vicio más extendido entre padres y educadores en general. Y es también la fórmula educativa más fallida. Está demostrado que cuanto más insistimos, menos se cumplen las responsabilidades. El niño percibe  una falta de confianza y no se siente motivado a asumir la tarea.

 

 

 

No repitas si quieres que lo hagan

 

 

  • Es bueno dar por sentado que el niño hará lo que le pedimos con fórmulas como: “Supongo que has sacado la basura” “Imagino que has hecho la cama” “Seguro que te has cepillado los dientes”

 

  • Añadiremos expresiones como “Se te debe de haber olvidado, porque sueles hacerlo bien”

 

  • De esta forma, fomentaremos la iniciativa para llevar a cabo sus responsabilidades sin que se sientan siempre mangoneados u obligados

 

  • Otra excelente manera de transmitir nuestro mensaje es mediante dibujos o pequeños carteles con la lista de tareas.

 

  • También se pueden agrupar varias tareas en una frase que las agrupe (P. Ejem: bañarse, ponerse el pijama, lavarse los dientes y preparar sus cosas del día siguiente en “Cuenta atrás”) De este modo no habrá que repetirle cada tarea veinte veces para que las realice, diciéndoles solo “Cuenta atrás” ya saben cuáles son sus responsabilidades

 

 

 

 

FUENTE:          “Edúcame bien” de Montse Domènech (psicóloga)

 

 

 

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