COMUNICACIÓN INTERPERSONAL

 

La ausencia de congruencia en la comunicación produce desconfianza en el receptor.

El lenguaje verbal (lo que decimos con las palabras), el lenguaje no verbal (lo que decimos con la cara y los gestos) y el lenguaje paraverbal (lo que decimos con la calidad y cualidad de la voz) deben de ir de la mano.

Un exceso de contacto ocular, muy fijo y continuo puede resultar molesto a nuestro interlocutor. Si retiramos la mirada estamos indicando desinterés, timidez, sumisión o sentimiento de superioridad.

No menos importante es la distancia personal y la distancia social que mantenemos con el resto de personas, una especie de esfera protectora que nos gusta mantener entre nosotros y el resto de los individuos:

  • Distancia íntima: (0-45 cm) en esta distancia se sitúan las personas amadas con las que se tiene un vínculo especial

     

  • Distancia personal: (45 cm) la que se usa en relaciones cercanas como por ejemplo entre familiares y amigos

     

  • Distancia social: (1,25-3,5 m) distancia que se usa para trabajar en equipo o en relaciones sociales ocasionales

     

  • Distancia pública: (más de 3,5 m) distancia que nos gusta mantener con los desconocidos, por ejemplo al caminar por la calle

     

Las diferentes culturas mantienen distintos estándares de espacio interpersonal. Por ejemplo, para las culturas latinas las distancias son más pequeñas y la gente tiende a estar más cómoda cerca de los demás, el acercamiento no es rechazado, ni les resulta incómodo. Las culturas nórdicas sucede totalmente lo opuesto.

 

 

 

 

 

FUENTE:   “EDUCAR LAS EMOCIONES” Mireya Vivas / Domingo Gallego / Belkis González

 

 

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